viernes, 19 de junio de 2015

Einstein y la locura de las negociaciones climáticas, Por Pablo Solón

Después de veinte COPs las emisiones de gases de efecto invernadero continúan en ascenso y los pronósticos son que seguirán subiendo. En el año 1990 eran 38 Gt de CO2e y veinte años después llegaron a 50 Gt de CO2e[2]. Para evitar un incremento de consecuencias catastróficas de 2ºC en la temperatura mundial promedio, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero debieron haber alcanzado su pico máximo el año pasado para empezar a reducirse este año. Sin embargo, ese año pico de emisiones no se alcanzará con toda seguridad esta década y probablemente tampoco la siguiente.  ¿Será la COP21 capaz de cambiar esta trayectoria suicida de las negociaciones climáticas? ¿Qué hará la COP21 de diferente para que el resultado sea distinto? O ¿Asistiremos a más de lo mismo sólo que mucho peor porque ahora se consolidara un acuerdo hasta el año 2030 que nos conducirá a un planeta en llamas?

Mas información>>